Luego de varios meses de esperar con ansias la nueva temporada de pesca, al fin podemos decir que el sufrimiento de esperar ha terminado. Para quienes saben lo que significa la pesca con mosca en nuestras vidas, saben que el 1ro de noviembre es un día no solo especial por lo que significa abrir una nueva temporada de pesca, sino porque nos encontramos con el río, con los peces, con nuestros amigos y con todo lo que rodea a esta apacionante actividad.
Si bien muchos creíamos que en el inicio correria poca agua por los ríos, una sorpresiva lluvia de mas de una semana y las siguientes nevadas durante los últimos días de octubre y los primeros de noviembre, hicieron que el inicio tenga mucho mas agua de la que es ideal para pescar. No obstante pudimos acomodarnos y organizar los programas de pesca a los distintos ambitos de la provincia.
Los primeros días de la temporada pudimos movernos sin dificultad por la zona del Parque Nac. Los Alerces, puesto que la zona de Río Pico se encontraba saturada de agua y el estado de los caminos poco recomendable para transitarlos.

Con respecto a la pesca propiamente dicha, tuvimos que atar mas streamers de lo normal y estirar bien las lineas de hundimento, ya que fueron el conjunto mas utilizado en los primeros 15 días de la temporada. Aguas turbias o con una tonalidad poco favorecedora para la pesca a pez visto, por ende tuvimos que colar agua cm a cm haciendo una lectura de las geografias de los ambitos mas que una apreciación del comportamiento de los peces como muchas otras veces lo hemos en noviembre.

Con todo lo descripto anteriormente y las fotos que se aprecian, cualquiera podría pensar que las salidas fueron un fracaso rotundo, pero por lo contrario y aunque parezca increible, pudimos poner sobre la mesa toda la experiencia en encontrar a las truchas y disfrutar de fabulosas jornadas de pesca. Truchas que no estaban muy interesadas en tomar cualquier mosca, truchas que no iban a moverse un metro para ir a buscar una mosca, por lo que hubo que ser muy preciso en cuanto al armado del equipo (caña, linea, leader, tippet y mosca) y en los lugares en donde poner las moscas, ya que debiamos pasar a la misma por la misma boca de las truchas, ya que se encontraban muy aletargadas por las bajas temperaturas del agua y del clima en general, haciendo que las mismas no esten siquiera patruyando por los clasicos lugares que se suelen ver buscando el alimento que hasta la 3ra semana de noviembre no esta masivamente en el rio.



A pesar de los días tan lluviosos de la primera semana de noviembre, tuvimos prendidas de nuestras moscas a todas las especies de peces de valor deportivo de la provincia, incluso todas en un solo día en uno de los casos, pero las Marrones fueron las estrellas de estos primeros 25 días.
La lluvia estuvo presente los primeros 10 días de la temporada, haciendo crecer aun mas los niveles de los ríos que ya venían desbordados en muchos de los casos. La pesca en estos días de lluvia si bien fue buena, se hacia dificil no terminar mojado a pesar del equipamiento del que se dispone para vestir.
Por supuesto que el clima reinante en la región, dejo sus secuelas en los caminos y en el estado de los ríos, haciendo que zonas como la de Río Pico, sean verdaderos problemas al momento de llegar a los pesqueros mas conocidos. Duras mañanas sorteando obstáculos para poder llegar a aquellos sitios de pesca que nos darían la posibilidad de disfrutar de frias pero buenas jornadas de pesca, logrando capturar muy buenos ejemplares.
Pero claro, esto no nos impidió llegar a los ríos o lagos que deseabamos pescar. Fiesta de secas en muchos lugares, truchas deseosas de tomar moscas, portes realmente increibles y en excelente estado para ser principio de temporada. Aprovechando los pocos días de calor en la zona, pescamos muy bien.